El Catecismo define la oración como 'la elevación del alma a Dios o la petición a Dios de bienes convenientes' (CCC 2559). Pero va mucho más allá de pedir cosas.
Santa Teresa de Ávila la definió así: 'La oración mental no es, a mi entender, sino tratar de amistad, estando muchas veces a solas con quien sabemos que nos ama' (Libro de la Vida, cap. 8).
Las cuatro formas de oración:
•Adoración — reconocer la grandeza de Dios sin pedir nada. El Gloria es un ejemplo.
•Acción de gracias — dar gracias por los dones recibidos. La Eucaristía es la forma suprema.
•Petición — pedir a Dios por nuestras necesidades y las de los demás.
•Contrición — expresar arrepentimiento por los pecados.
¿Qué no es la oración? No es hablar al aire, no es autosugestión. Es una relación real con una Persona real que existe, escucha y responde — no siempre como esperamos, pero siempre por amor.
Fuentes: CCC 2558-2565; Santa Teresa de Ávila, Libro de la Vida, cap. 8; Santo Tomás de Aquino, Suma Teológica, II-II, q. 83.