Los misterios son episodios de la vida de Jesús y María sobre los que meditamos mientras rezamos.
Misterios Gozosos (lunes y sábado):
La Encarnación y la infancia de Jesús — Anunciación, Visitación, Nacimiento, Presentación en el Templo, Niño Jesús entre los doctores.
Misterios Dolorosos (martes y viernes):
La Pasión de Cristo — Oración en el Huerto, Flagelación, Coronación de espinas, Camino al Calvario, Crucifixión.
Misterios Gloriosos (miércoles y domingo):
La victoria de Cristo — Resurrección, Ascensión, Pentecostés, Asunción de María, Coronación de María.
Misterios Luminosos (jueves):
El ministerio público de Jesús, añadidos por Juan Pablo II en 2002 — Bautismo en el Jordán, Bodas de Caná, Proclamación del Reino, Transfiguración, Institución de la Eucaristía.
¿Por qué cambian cada día? Para meditar el ciclo completo de la vida de Cristo a lo largo de la semana — una pedagogía espiritual que recorre el Evangelio entero semana a semana.
Fuentes: Juan Pablo II, Rosarium Virginis Mariae (2002); CCC 515-560.