El Padre Nuestro es la oración que Jesús mismo enseñó a sus discípulos cuando le pidieron: 'Señor, enséñanos a orar' (Lucas 11:1). Es la única oración que tenemos directamente de los labios de Cristo.
Sus siete peticiones:
Las tres primeras orientan el corazón hacia Dios:
•'Santificado sea tu nombre' — que Dios sea reconocido y glorificado.
•'Venga a nosotros tu reino' — que el reinado de Dios se establezca en los corazones.
•'Hágase tu voluntad' — que aceptemos la voluntad de Dios sobre la nuestra.
Las cuatro últimas presentan nuestras necesidades:
•'Danos hoy nuestro pan de cada día' — el sustento material y espiritual.
•'Perdona nuestras ofensas' — la reconciliación con Dios.
•'No nos dejes caer en la tentación' — la gracia para no alejarnos de Él.
•'Líbranos del mal' — la protección del mal personal y universal.
Fuentes: Mt 6:9-13; Lc 11:2-4; CCC 2759-2856.