Se reza del Viernes Santo al Sábado de Aleluya, o en cualquier momento.
Oración inicial (todos los días)
Oh Jesús eterno, que por tu amor y misericordia y por los dolores de tu Pasión y Muerte, haces brotar a cada hora gracias innumerables para las almas, aunque ninguna lo merece; en honor y gloria de tu Pasión y Muerte, confío en tu bondad infinita y te pido que me concedas la gracia que deseo en esta novena. Amén.
Día 1 · La humanidad entera
Jesucristo misericordioso, cuya naturaleza es compadecerte de nosotros y perdonarnos. Hoy te traigo a toda la humanidad y especialmente a los más grandes pecadores. Tu misericordia es infinita y ninguna miseria puede agotarla. No hay alma tan endurecida que no pueda ser transformada por tu amor. Señor, tú mismo me dijiste que eres la Misericordia para el mundo entero. Recoge en el tesoro de tu Misericordia a todos los pecadores. Que tu misericordia los renueve y los santifique. Amén.
Día 2 · Los sacerdotes y religiosos
Jesucristo misericordioso, de quien procede todo bien, aumenta tu gracia en las almas de los sacerdotes y de los consagrados, para que realicen dignamente tus alabanzas y sean instrumentos de tu misericordia con los demás hombres. Que el mar insondable de tu misericordia los absorba y los llene de fortaleza y santidad. Amén.
Día 3 · Las almas devotas y fieles
Jesucristo misericordioso, distribuidor de toda gracia, recoge en el mar de tu misericordia a todos los fieles, especialmente a aquellos que sufren en este momento. Por los dolores de tu Pasión llénalos de paz. Tu Misericordia es incomprensible para la mente humana pero el corazón la entiende. Amén.
Día 4 · Los que no creen en Dios
Oh Dios de misericordia, derrama tu gracia sobre los que no creen en ti y los que aún no te conocen. Piensa en ellos también con tu ternura infinita y que el rayo de tu gracia los lleve a tu Evangelio. Que ellos también glorifiquen tu misericordia por toda la eternidad. Amén.
Día 5 · Los alejados de la Iglesia
Jesucristo misericordioso, Bien de todo bien, hoy te traigo a las almas que se han apartado de tu Iglesia. Con tu luz ilumina a los que en la oscuridad del error y la obstinación viven. Que el esplendor de tu gracia los encienda de nuevo para que regresen a la unidad de tu Iglesia. Amén.
Día 6 · Las almas mansas y los niños
Jesucristo misericordioso, tú mismo dijiste: 'Aprended de mí que soy manso y humilde de corazón.' Recoge hoy en el mar de tu misericordia a las almas mansas y humildes y a las de los niños pequeños. Estas almas son las más parecidas a tu Corazón. Amén.
Día 7 · Los que veneran tu misericordia
Jesucristo misericordioso, cuya misericordia es incomprensible, hoy te traigo a las almas que veneran y glorifican tu misericordia. Son las más preciosas para ti. Que el río de tu amor y de tu gracia las llene de consolación. Amén.
Día 8 · Las almas del Purgatorio
Jesucristo misericordioso, que eres la consolación de las almas que sufren, hoy te traigo a las almas del Purgatorio. Son almas que te son muy queridas, que pagan su deuda a tu justicia. Que los ríos de tu Sangre y Agua que brotaron de tu Corazón apaguen las llamas del Purgatorio. Amén.
Día 9 · Las almas tibias
Jesucristo misericordioso, que eres la esperanza de las almas tibias, hoy te traigo a las almas tibias. En el huerto de Getsemaní tu alma sufrió la mayor amargura a causa de ellas. Que el poder de tu misericordia las arranque de esa peligrosa tibieza. Amén.
Oración final
Oh Sangre y Agua que brotaste del Corazón de Jesús como fuente de misericordia para nosotros, confío en ti. Jesús mío, confío en ti. Jesús mío, confío en ti. Amén.