Oración a Nuestra Señora Desatanudos

Santa María, llena de la presencia de Dios, durante los días de tu vida aceptaste con toda humildad la voluntad del Padre, y el Maligno nunca fue capaz de enredarte con sus confusiones. Ya junto a tu Hijo intercediste por nuestras dificultades, y con toda sencillez y paciencia nos diste ejemplo de cómo desenredar los nudos de nuestra vida. Madre que desatas los nudos, ruega por mí. Reina del cielo, a ti acudo hoy, porque tú eres mi Madre, Madre de la misericordia, que desatas los nudos de la vida de tus hijos. Pongo en tus manos el nudo que me agobia. No hay ningún nudo que no puedas desatar con tu amor, con tu bondad, con tu ternura de Madre. Solo tú, Madre, que has obrado tantos milagros en el corazón de tus hijos, puedes ayudarme. Muéstrame tu misericordia, Señora. Envíame al ángel del Señor para que me acompañe en este camino. Ilumíname con tu luz. Ayúdame a ser fiel a Dios en todo momento. Madre que desatas los nudos, ruega por mí. Virgen María, Madre de la fe, te entrego mi corazón. Guárdalo, protégelo bajo tu manto. Purifica mi amor de todo egoísmo. Virgen desatanudos, intercede por mí ante Aquel que es el camino, la verdad y la vida. Amén.