Nuestra Señora Auxiliadora
La advocación de María Auxiliadora debe su difusión universal a San Juan Bosco, quien en 1868 consagró en Turín la Basílica de María Auxiliadora. Don Bosco atribuyó a la Virgen bajo este título protecciones en momentos críticos. La devoción se extendió especialmente en América Latina donde los salesianos fundaron colegios y misiones.
Se celebra
Advocación difundida por San Juan Bosco.