Solemnidad de Todos los Santos
El 1 de noviembre la Iglesia celebra a todos los santos — los conocidos y los desconocidos, los canonizados y los que están en el cielo sin que nadie los haya proclamado. La fiesta tiene raíces en el siglo IV. El Papa Gregorio III la fijó el 1 de noviembre en el siglo VIII al consagrar una capilla en San Pedro a todos los santos. Al día siguiente, el 2 de noviembre, se conmemoran todos los fieles difuntos.
Se celebra
Día de precepto en numerosos países.